“HACERSE MUJER” en Manhattan Transfer

Debemos desconfiar de todo lo que el hombre

haya escrito sobre las mujeres

puesto que estaba siendo juez y parte.

Poulain de la Barre

La obra literaria nos muestra varias facetas de la mujer de Nueva York de los años 20, su rol social y dentro de la ciudad.

Aquí está. Las trenzas rubias de Susie enmarcaban su cara torcida y crispada. Desenvolvió las rosas y las puso sobre la mesita de noche… La enfermera volvió con una cesta y la puso en la cama al lado de Susie… ¿Cómo pueden distinguirlos, enfermera? –A veces no podemos dijo ésta rasgando la boca en una sonrisa. Susie, desconfiando mira la diminuta cara amoratada…1

En este primer capítulo se puede observar a la mujer en su rol más humano, dando a luz una nueva criatura, cumpliendo además con la misión para la cual nació, ser esposa y darle a ese hombre todos los hijos que él quiera y es un momento en el que ella misma vuelve a nacer, donde todo es desconocido, desconfiado y el entorno se encuentra completamente nuevo. Así mismo desde este preciso capítulo nace su hija y una historia, la historia de una nueva mujer que está dispuesta a muchas cosas por vivir y ser parte de una ciudad, Ellen Thatcher, ésta mujer desde pequeña tiene en sí una muestra de picardía, vive la vida libremente entre matrimonios frustrados y su carrera de actriz.

El amor romántico depende de la capacidad de la mujer no sólo para atraer, sino para elegir y rechazar, convirtiéndose en persona en sentido propio.2

Una no nace mujer, sino que se hace mujer.3

Papá vino a ver la función hace dos o tres noches y se escandalizó atrozmente. Me dijo que una muchacha se degrada mostrando sus sentimientos de ese modo ante el público…4

La responsabilidad del éxito o fracaso de las relaciones siempre ha dependido de la capacidad de la mujer para aguantar, soportar, tolerar, manejar, hacer, facilitar… todas las condiciones que requieren cualquier tipo de relación humana por difíciles que estas sean en su rol como esposas, madres, amas de casa, son ellas las que cargan con todas las culpas y pocas veces se les reconocen sus éxitos.

El ámbito de la explotación sensible de la mujer, herencia de condiciones materiales socioeconómicas, no sólo de pensamientos5.

A las mujeres, las hacían sentir menos cuando mostraban ante la sociedad lo que ellas eran y querían, las mismas mujeres cuidaban de que el comportamiento ante lo establecido como normal no fuera alterado por ninguna mujer a pesar de sentir y de alguna manera comprender la necesidad del cambio, el miedo hacia que lo establecido fuera ley inquebrantable, era defendido por las mismas víctimas. Prácticamente se puede decir que para ellas era pecado el deseo.

Ser sin interioridad, vacío, simple oquedad.6

¡Oh, Elaine, sólo con que me dejaras hacer lo que ahora quiero!…7

Por supuesto, aunque para ellas era prohibido desear, ellas mismas eran el motivo de los deseos pecaminosos, eran una marioneta dirigida por el mundo de los hombres que hacían y deshacían con ellas como si fueran muñecas de trapo, aunque algunas eran remilgosas y no se “dejaban” siempre terminaban cediendo, pues ceder ante los deseos de sus hombres les representaba dinero, comodidad, posición social aunque no siempre felicidad ni amor propio.

Herf tomó la mano a la chica que estaba a su lado, invitándola a bailar. Ella le pisaba los pies. Jimmy la llevó bailando hasta la puerta. La abrió y sin dejar de bailar la sacó al vestíbulo. Ella, mecánicamente, levantó la boca para que la besara. Él le dio un rápido beso y cogió el sombrero…8

Ella se encontró súbitamente con su mirada. Todas las arrugas de su cara se hicieron más profundas, la piel bajo sus ojos era como la de un balón desinflado. Él se le acercó, le puso la mano en el hombro y avanzó los labios para besarla, pero ella se encolerizó de repente…9

¿Puede usted comprender que una mujer quiera a veces ser una prostituta, una vulgar zorra?…10

¡Oh, Dios, qué horrible es la vida!…11

Y en realidad es terrible sentirse atrapada entre el amor, el deseo y los hombres, en esa época y en casi todas las ciudades era simplemente vulgar que una mujer pensara en divorciarse, más aún si quiera en volverse a enamorar y peor si disfrutaba de las delicias de la diosa Venus de Milo. La misma mujer en su afán por darle gusto a las normas establecidas, se la pasa en discusiones y enfrentamientos consigo misma entre lo que quiere hacer y lo que debe hacer, esto hace que ella se encuentre entre tantos conflictos que sus reacciones sean a veces incomprensibles pues a veces es el dolor, la rabia, y la soledad que la obligan a actuar.

En esta novela, también encontramos a Nellie Mc Niel una mujer muy joven y bonita, recién casada y enamorada del amor, buscando estabilidad social junto a su esposo; sin embargo todo su panorama se ve interrumpido por un accidente automotor que pone en riesgo la vida de su marido y su matrimonio.

La pobre está muy trastornada con lo de su marido, y no hacía dieciocho meses que s’habían casao… -¿Está la señora Mc Niel?… Permítame ante todo que me presente, señora Mc Niel… George Baldwin…12

Durante este episodio Nellie se encuentra por primera vez en una situación bochornosa pues conoce a un hombre que le va a ayudar bastante a superar los inconvenientes del accidente de su marido, pero que también se va a convertir en su consuelo en los momentos más críticos donde las flaquezas no se hacen esperar.

-Tú no pensarás que lo que ocurre es natural en mí, ¿verdad? Juro a Dios que es la primera vez… Georgy, yo no debería hacer esto, pero no puedo remediarlo…13

Las emociones se vuelven irracionales cuando se adueñan no sólo del corazón, sino de toda la mente humana.14

Antropología de las agitaciones humanas que tienen como escenario los espacios públicos.15

Nellie ha caído en las trampas de la pasión donde las mieles de la fogosidad salen a relucir y es casi imposible no jugar con ellas, lo mismo que le ha ocurrido a nuestro anterior personaje; sin embargo tienen una gran diferencia, mientras, Ellaine busca su independencia sentimental, laboral y personal, Nellie es una mujer enamorada del amor romántico, por lo cual le es casi imposible separar el amor de la sexualidad y la pasión misma.

Simmel muestra la constitución histórica del sujeto femenino a través de una lucha por el reconocimiento en su análisis del amor y la sexualidad; donde compara el amor clásico con el moderno, señalando que el objetivo real del amor moderno es el amor recíproco entre sujetos libres, cuya expresión más elaborada viene dada por el amor romántico que conecta el amor y la sexualidad, frente al amor a algo supraindividual propio de los griegos.16

Ellas como personajes centrales nos dan a conocer mucho sobre la mujer de la época y de la ciudad que deseaba escaparse de esa cárcel sin paredes pero repleta de juzgamientos; donde los hombres eran los únicos con derecho a disfrutar ampliamente de la ciudad, donde ellos si eran diferentes y no tenían por que compartir todo con una sola mujer.

Todas estas chicas de Nueva York son iguales. ¡De una monotonía…! …17

Los hombres sí podían hablar a carta cabal de lo que sus esposas los hacían “sufrir” y de cuan desdichados eran, ellos podían ser bruscos en su trato y decir las cosas tal como eran, más ellas tenían que ponerle un toque melodioso a todas las cosas. Ellas deberían estar agradecidas con el tiempo que ellos les dedicaban y lo que les prodigaban en bienes materiales a cambio ellas debían estar dispuestas a sus requerimientos sin ningún reclamo.

En esa época para los hombres era permitido ver el amor esencialmente como un deseo y tener tantos amores como objetos de deseo. El dinero, la fama, un cuerpo, una persona, los hijos, la patria, yo mismo, Dios. Mientras que para la mujer el amor debería ser visto de una manera más generosa como lo era el deseo de la felicidad de otra persona.18

Cuando tú y yo nos separemos, amor mío, sobre tus labios dejaré mi último beso, y partiré…19

No debes confundir el amor incondicional con la esclavitud y la privación de tus derechos como persona y como mujer…20

En ellos no era tan mal visto divorciarse y volver a casarse mientras que ellas se convertían en unas zorras, amantes si pensaban destruir lo que Dios había unido, por eso tenían que aguantar siendo impotentes ante el mandato social masculino. La mujer era propiedad del hombre y él podía darle el uso que quisiera, y abandonarla como se hacen con las cosas cuando ya no se sabe que hacer con ellas.

Los hombres nos hacen muchas guarradas a nosotras, pobres mujeres. –Oh, esto no durará. Con sólo mirarla a la cara se ve que es una niñita mimada, intratable y egoísta… Su verdadera mujer soy yo ante Dios y ante los hombres. El Señor sabe que yo traté de avisarla. Lo que Dios une el hombre no lo separa… ¿No dice eso la biblia…? …21

El libro de Génesis 2:18 dice: “Y dijo Jehová Dios: No es bueno que el hombre esté solo; le haré ayuda idónea para él”. El Creador se refiere a idónea como esposa, quien va a ser el complemento del varón en todo y para todo. Esta idoneidad en el matrimonio y las labores del hogar es fundamental.

Pero, es al hombre (varón) a quien recae la responsabilidad y peso de la conformación de la familia. No es a la mujer. La Biblia señala que el hombre viene a ser la cabeza del hogar, es decir, va a depender en él el futuro hogar formado. “Porque el marido es cabeza de la mujer, así como Cristo es cabeza de la iglesia, la cual es su cuerpo, y él es su Salvador. Así que, como la iglesia está sujeta a Cristo, así también las casadas lo estén a sus maridos en todo. Maridos, amad a vuestras mujeres, así como Cristo amó a la iglesia, y se entregó a sí mismo por ella”. (Efesios 5: 23-25).22

Si la mujer tomaba partido por lo que le sucedía a alguien de su género era una total feminista, una persona que era rechazada y hecha a un lado por su manera de pensar, pues para ellas era indispensable el apoyo de un hombre para que lo que hicieran fuese real y se tomara en serio, ellas eran y aún hoy en día son la sombra de los hombres.

La falta de amor propio, de creer en ellas mismas, de ser fuertes y de probarse en muchos aspectos retrasa la evolución intelectual y espiritual tanto de ellas como de ellos pues por quedarse discutiendo cosas superfluas y cuidando que no se cambie de actitud o pensamiento no se experimenta en el cambio ni se prueban fortalezas desconocidas que hacen que el ser humano crezca en grandes dimensiones. Tal vez la mala interpretación de textos sagrados o no, hace que esto se convierta en un dogma, pues se podría pensar que Dios hizo a la mujer para que no estuviera solo, pero no como el juguete que se le da al niño para que se entretenga por un rato mientras encuentra algo más interesante que reclame su atención sino como un ser que lo haga sentir vivo con quien tomar decisiones , con quien crear, trabajar, divertirse y ser feliz juntos, Dios no hizo a la mujer para que hiciera feliz al hombre, ni para que este le dijera lo que debe hacer sino para caminar uno al lado del otro mirando hacia un mismo porvenir con unos mismos ideales una misma meta nunca uno frente a otro enfrentados, el uno ordenando y la otra obedeciendo pero ninguno viviendo en armonía y felicidad..

Tu feminismo se alza como una barrera infranqueable…23

Se trata, en una palabra del vínculo humano esencial y genérico, sin el que no podría existir ninguna sociedad24

Sin embargoAquí no puede valernos como ideal una “humanidad autónoma”, que desde otro punto de vista ha sido caracterizada como el ideal del movimiento de las mujeres, sino una “femineidad autónoma”, y ello ya porque en vista de la identificación histórica de lo masculino y lo humano aquella humanidad se mostraría, vista exactamente desde sus contenidos, como una masculinidad.”25

Como explicó Gordon Allport, tener un prejuicio es “estar absolutamente seguro de una cosa que no se sabe” por eso, en esa época las mujeres estaban vigiladas bajo la mirada inquisidora de la sociedad pues esta tiene juicios previos en todos los sectores sociales, incluso en aquellos que por vocación y profesión deberían estar exentos; con frecuencia los prejuicios son peligrosos, como todos los fracasos de la inteligencia provocan daños inevitables.26

Tantas y tan variadas mujeres, cada una en busca de la aceptación de su mundo y explorando el territorio de la carne; muchas de ellas escondidas tras un apellido o un matrimonio infeliz, otras dispuestas a todo por dinero, unas trabajadoras, unas amas de casa, unas amantes, unas enamoradas, unas madres, unas bellas, unas eróticas, otras que arriesgan hasta su propia vida en busca de la “libertad”, cantidades de mujeres que buscan quitar ese antifaz impuesto por la sociedad, dispuestas a dejar la esclavitud social pero ocultando muchas cosas que les son prohibidas para no ser tachadas, juzgadas, rechazadas e ignoradas.

El simple caminar por las calles como un acto radicalmente creativo e iluminador, de igual forma que el hecho mismo de abrir el portal para salir es un movimiento inicial hacia la libertad27

¡Si supieras cuán vacía ha sido mi vida durante años y años! He sido una especie de juguete mecánico, todo hueco por dentro…28

Tú crees que una mujer no sirve más que para ser una esclava toda su vida…29 416

Vamos a divorciarnos y asunto terminado… 30405

-Las prostitutas son las únicas honradas…31 420

¿Hasta cuando oiremos palabras insultantes, humillantes, desobligantes, hirientes, solo por razón de género?

FUENTES:

DOS PASSOS, Jhon. Manhattan Transfer”. Traducción José Robles Piquer. España, Editorial Circulo de Lectores S.A. 2000.

TERRONES, Carlos. Incursión de la mujer en la sociedad moderna y su labor en el hogar”.

AA. VV. Santa Biblia. Sociedades Bíblicas Unidas, Reina Valera 1960.

SIMMEL Georg. Cultura Femenina y otros ensayos”

JOSETXO BERIAIN. Monográfico: Georg Simmel en el centenario de la Filosofía del dinero. En: Reis, Revista Española de Investigaciones Sociológicas, Edición 89 (Enero-Marzo 2000); CIS, Centro de Investigaciones Sociológicas.

STUART MILL, Jhon. La esclavitud femenina”. Prólogo de Emilia Pardo Bazán

DE BEAUVOIR, Simone. Le deuxième sexe”. Gallimard, Paris, 1979

MARINA, José Antonio. “La Inteligencia Fracasada: teoría y práctica de la estupidez”. Anagrama, Barcelona 2005.

DELGADO, Manuel. “El animal público”. Anagrama, 2008. (1999)

NOTAS

1 DOS PASSOS, Jhon “Manhattan Transfer”, España, 2000. Pág, 30-31.

2 O. PAZ, “La llama doble: amor y erotismo”, Barcelona, 1993. Pág, 121.

3 DE BEAUVOIR, Simone “Le deuxième sexe”.

4 DOS PASSOS, Jhon “Manhattan Transfer”, España, 2000. Pág, 259.

5 DELGADO, Manuel “El animal público” 1999. Pág, 12.

6 DELGADO, Manuel “El animal público” 1999. Pág, 15.

7 DOS PASSOS, Jhon “Manhattan Transfer”, España, 2000. Pág, 266.

8 DOS PASSOS, Jhon “Manhattan Transfer”, España, 2000. Pág, 466.

9 DOS PASSOS, Jhon “Manhattan Transfer”, España, 2000. Pág, 425.

10 DOS PASSOS, Jhon “Manhattan Transfer”, España, 2000. Pág, 311.

11 DOS PASSOS, Jhon “Manhattan Transfer”, España, 2000. Pág, 316.

12 DOS PASSOS, Jhon “Manhattan Transfer”, España, 2000. Pág, 79-80.

13 DOS PASSOS, Jhon “Manhattan Transfer”, España, 2000. Pág, 84-85.

14 MARINA, José Antonio “La Inteligencia Fracasada: teoría y práctica de la estupidez”. Pág, 55.

15 DELGADO, Manuel “El animal público” 1999. Pág, 17.

16 JOSETXO BERIAIN, “Monográfico: SIMMEL, Georg” Pág, 180.

17 DOS PASSOS, Jhon “Manhattan Transfer”, España, 2000. Pág, 245-246.

18 MARINA, José Antonio “La Inteligencia Fracasada: teoría y práctica de la estupidez”. Pág, 59.

19 DOS PASSOS, Jhon “Manhattan Transfer”, España, 2000. Pág, 177.

20 JOSETXO BERIAIN, “Monográfico: SIMMEL, Georg” Pág, 180.

21 DOS PASSOS, Jhon “Manhattan Transfer”, España, 2000. Pág, 453.

22 TERRONES, Carlos “Incursión de la mujer en la sociedad moderna y su labor en el hogar”, 2007.

23 DOS PASSOS, Jhon “Manhattan Transfer”, España, 2000. Pág, 178.

24 DELGADO, Manuel “El animal público” 1999. Pág, 116.

25 JOSETXO BERIAIN, “Monográfico: SIMMEL, Georg”

26 MARINA, José Antonio “La Inteligencia Fracasada: teoría y práctica de la estupidez”. Pág, 33.

27 DELGADO, Manuel “El animal público” 1999. Pág, 198.

28 DOS PASSOS, Jhon “Manhattan Transfer”, España, 2000. Pág, 437.

29 DOS PASSOS, Jhon “Manhattan Transfer”, España, 2000. Pág, 416.

30 DOS PASSOS, Jhon “Manhattan Transfer”, España, 2000. Pág, 405.

31 DOS PASSOS, Jhon “Manhattan Transfer”, España, 2000. Pág, 420.

JULIANA IVETTE CASTAÑO ©UNIVERSIDAD DEL VALLE

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