METÁFORAS Y TÓTEMS DE CIUDAD: MANHATTAN TRANSFER

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En alguna parte, Cortázar, inquieto, se preguntaba qué podrían hacer las cosas de su casa cuando él salía. A qué rituales curiosos se entregarían… Qué tipo de trabajo magnético iniciarían con su entorno, con las otras presencias, con las de su dueño… Y es que poco a poco las cosas se van plasmando de las manifestaciones, de las energías que pueblan su entorno, hasta el punto que en el ejercicio de las artes chamánicas muchas veces basta un objeto propiedad del enfermo para sanarlo a distancia, para saber sus características, síntomas etc.

Pero dejemos por un momento estas esotéricas cuestiones y pensemos ahora que la ciudad va construyendo sus objetos mágicos, sus símbolos, individuales o colectivos. John Dos Passos hizo de la ciudad de Nueva York la protagonista central de su novela Manhattan Transfer (1925). La ciudad vive, se manifiesta a través de sus personajes.

Para cualquier lector es obvio que en todo texto narrativo -hablemos aquí de novela- un narrador o narradores dirigen a alguien una narración, donde actúan unos personajes que se relacionan entre sí o con ciertos objetos, y en ambiente o lugar determinados.

En el presente trabajo trataremos de discurrir un poco, de ver qué nos dicen, y cómo aportan al lenguaje narrativo la presencia de esos objetos en la novela de Dos Passos arriba citada.

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Un objeto cualquiera deviene símbolo cuando se establece una relación directa con la psicología de un personaje o una comunidad, esto es, cuando dice algo con relación a su identidad, a sus miedos, sueños, ambiciones, recuerdos, fracasos, etc. Todo símbolo se inscribe en el tiempo. Puede ser una rememoración de un importante momento o suceso pasado; Puede ser una transcripción a otro lenguaje de un fenómeno presente interior o exterior (a un personaje o actor); o puede ser el anhelo, una meta, objetivo, algo a lo que se tiende.

En este marco se da un caso especial del fetiche y el tótem. Un objeto cualquiera puede devenir símbolo y en algunas ocasiones en talismán: un objeto mágico. Tendencia atávica que reside en mayor o menor medida en todos los seres humanos contemporáneos. Sir James Frazer en su monumental obra The Golden Bough analizó antropológicamente las propiedades mágicas de los objetos: por parecido (magia homeopática), por contacto (magia contaminante), o por simpatía -acción recíproca y a distancia- (magia simpatética).

Pero resulta que cada objeto material, tiene unas propiedades que inciden en cualquiera de los cinco sentidos físicos del ser humano. Así, por concordancia, un símbolo se puede extender a un olor, sabor sensación, sonido, o color. Esto puede generar un recuerdo, un miedo, un anhelo en el sujeto receptor (personaje). De esta manera se completa el puente entre el objeto material y la psiquis humana: el nacimiento del símbolo.

Indaguemos pues algunos de estos objetos-símbolos centrales en Manhattan Transfer. Pero antes aclaremos algo en cuanto al procedimiento. Cuando intentamos desentrañar el significado de un símbolo, partimos de la relación del objeto con el sujeto que lo transforma en símbolo. Luego se da un distanciamiento con el lector. Éste asume la actualidad del texto en su contexto personal, para situarla también en ese ámbito que les es común a la obra y a quien la recrea leyéndola, esto es, el lenguaje. Paul Ricoeur destaca que en esta relación es donde el personaje adquiere una actualidad, y a su vez el lector en esa presencia se ve reflejado para cuestionar su actuar o ser en ese ámbito común (Silva Eduardo, II)

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La ciudad se construye con una base de permanencia. Pero esta se sostiene en cambios continuos. Existe una transformación constante. Lo que concluye da paso a lo inaugural. El ciclo muerte-nacimiento de la naturaleza se aprecia en la ciudad tanto en el devenir urbano (demoliciones, construcciones) como en el de sus habitantes. Una de los capítulos finales de Manhattan Transfer se titula Rascacielos, símbolo del crecimiento urbano, allí uno de los amigos de Jimmy Herf y Ellen, llamado Martín se suicida y como homenaje los dos primeros le ponen su nombre a su hijo (Pág. 374). Una vida comienza a partir del fracaso de otra. De algún modo se da una transferencia a partir de los nombres de una identidad a otra.

Ahora bien cada uno de los personajes carga un tráfago de su pasado, que es la materia de su presente. En algunos casos su peso es tan grande que provoca una movilización tal que el personaje termina por no adaptarse a la ciudad, conduciéndolo a lo que Manuel Delgado denomina la nihilización. En la novela este caso lo representa claramente Bud Koperning. Habiendo asesinado a su padre en su villa, ahora en Nueva York observa detectives de sombrero hongo en todas partes que lo siguen (Pág. 170). Su presencia resulta para él tan evidente que describe sus gestos, e inciden contundentemente en su ser, que el miedo lo impulsa a huir. La novela no deja totalmente claro si son meras representaciones de Bud o existen en verdad. Pero puesto que el siempre anda en la calle sin ningún tipo de disfraz, si fuesen reales hace mucho lo hubieran capturado, nadie invertiría en una parafernalia de detectives para seguir y apresar a un simple vagabundo culpable de parricidio. Resulta clara entonces la paranoia de nuestro personaje. Síntoma constante de las ciudades Así, Bud tiende a desplazarse siempre, no llega a adaptarse a un trabajo o lugar, esto es: no se adapta a la ciudad. Para usar la terminología de Manuel Delgado este personaje nunca logra constituirse como urbanita o ciudadano.

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Esa actualidad del pasado se ve representada también en las construcciones, que generalmente se hacen sobre las ruinas de algo anterior, como los templos cristianos que se construían sobre los paganos para demostrar su dominio.

En la novela, Mr. Perry es un ingeniero que trabaja en una constructora. Lo monumental, el avance del progreso es su cometido. Al final del espacio en que el narrador cuenta su escena Mr. Perry halla en el suelo el cráneo de un morueco y exclama: –Caray, debió ser un gran morueco. (Pág. 28)

A primera vista este hallazgo no tiene nada que ver con lo narrado. Pero no es un simple agregado paisajístico sin sentido, no. Un carnero semental, posee un doble simbolismo. Por un lado es el animal de sacrificio en la biblia. Por otro representa la fuerza masculina de la fertilidad en la naturaleza. La relación se da claramente, ese progreso y avance se da a partir del abandono de eso valores antiguos y tradicionales que congregaban espiritualmente a algo así como una comunidad, es decir, lo que integra. Y, nadie puede negar que los individuos deben adaptarse socialmente en la ciudad con fuerzas que poco o nada tienen que ver con los paisajes y ritos de naturaleza.

De este modo se da una especie de orfandad. De la seguridad de la matriz, que en un nivel de lo imaginario se equipara con la naturaleza, que es la que provee todo, se pasa a la ciudad donde ha y latencia de una amenaza o peligro constante, pero en el sentido de la no integración, del no cuadrar, pues de otro modo en la naturaleza los animales y los cambios climático también constituyen amenaza. En la Nueva York de Dos Passos un símbolo claro de este peligro y amenaza constante es el aroma de petróleo que a varios personajes los hace pensar en incendiarios (Pág. 25 y 76). Éstos son una presencia tácita en el texto, pues nunca se nos llega a mostrar a uno directamente, sino que se sospecha, se siente su presencia, a través del olor a combustible. Claro, los incendios sí son una presencia real. Pero su origen es atribuido a una fuerza que se quiere domesticable, para así poder aplacar y/o defenderse de sus efectos.

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Existen objetos que representan el esplendor de un pasado. Así para Joe Harland un negociante de bolsa venido a menos, su corbata azul representa el momento de su esplendor (Pág. 152). Esa corbata es el símbolo de cuando estuvo integrado a la ciudad. Ahora siente que todo va en su contra, y para clarificar esto el narrador nos muestra que colgado sobre su cama de su cuarto de alquiler que ya no puede pagar, está el cuadro de La caza del ciervo, un cuadro de Jan Brueghell que representa a una jauría de perrosabalanzándosee sobre un siervo viejo: eso es en ese momento Joe Harland.

En la novela hay una mujer elegante que pasea por la ciudad. Los personajes la observan, pero ésta no interactúa con ellos es un objeto del paisaje y quiere representar un anhelo de porvenir. El capítulo se titula La dama del caballo blanco (Pág. 135) y contrasta la somnolencia de Ruth amiga de Herf el hambre de este con la elegante dama.

Otro símbolo de ese anhelo de porvenir es la lluvia. Ésta tiene la característica de refrescar y fecundar la tierra, además purifica. Ellen la requiere cuando recién se casa con su primer hombre, John: Cuando llueva seré feliz (Pág. 125). Y otra mujer amante del el abogado Baldwin llamada Cecyl luego de que éste la decepcionara dice -Ojalá lloviera (Pág 341)

La lluvia tiene esa capacidad de purificar de las heridas. Es una suerte de símbolo de un pasado que se da a la tierra para que a partir de allí, surja un proyecto nuevo ya en cicatriz las heridas.

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Las puertas constituyen el intermedio entre un lugar y otro claramente diferenciado. En la novela se destacan las puertas giratorias, incluso hay un capítulo así titulado. Jimmy Herf tendrá mucho que ver con ellas: atravesará las puertas giratorias que triturarán su vida como carne de salchicha.(Pág. 129)

Es decir entrará y saldrá de distintos lugares y situaciones, tendrá claro que esa ciudad le ofrece encuentros momentáneos (al entrar o salir de un lugar se observan rostros que quizá nunca se vuelvan a ver). Hay una densidad de lo pasajero en que se recubre todo. Los ritos de paso dan una sensación de la prisa. Muchas veces no terminamos de adaptarnos a un proceso cuando ya está caduco y es necesario pasar a otro.

BIBLIOGRAFÍA


Delgado, Manuel. El animal público. Barcelona: Anagrama 2002.

Dos Passos, John Manhattan Transfer. Madrid: Editorial Bruguera 1986 (1925). Versión castellana de José Robles.

Silva Arévalo, Eduardo. Paul Ricoeur y los desplazamientos de la hermenéutica. Revista hermenéutica Vol. XLVI Pontificia Universidad Católica de Chile, 2005.


JESÚS WLADIMIR ASCUNTAR OVIEDO 2.009 ©

UNIVERSIDAD DEL VALLE

LA CIUDAD COMO AGENTE TRANSFORMADOR – Manhattan Transfer

Persecución de la felicidad, Inevitable persecución…

Derecho a la vida, a la libertad y…Una noche negra sin luna.”

Jhon Dos Passos

La ciudad de Nueva York está compuesta por muchas partículas que fluctúan e interactúan todo el tiempo entre sí. Juegan, dándole una movilidad constante que permite su progreso y cambio. Una transformación que a medida que corre el tiempo, no sólo afecta a la ciudad sino también a quienes la habitan. Todos los actores de este espacio viven una psiquis diferente, lo cual permite que la ciudad sea un espacio polifónico. Se teje con gran variedad de hilazas dejando ver como se convierte en un collage de vidas, de rituales del cotidiano. Mostrando cómo éstos sujetos son víctimas de un proceso de integración a éste agente contenedor llamado ciudad.

Manhattan Transfer deja explicita su condición desde el inicio. Transfer, es decir, transformación y proceso de cambio. Una ciudad que busca ser algo, no se sabe a ciencia cierta que. Jhon Dos Passos muestra como la ciudad a medida que va progresando, juega un rol diferente con cada uno de sus actores y al analizar la respuesta de estos, podríamos decir que en cierta medida la ciudad les acepta o rechaza.

Nueva York es la metrópoli que funda un estado inicial en el que empezarán a transitar los personajes. Más tarde entra en juego la crisis económica y la primera guerra mundial que conseguirán que la ciudad se transforme a una velocidad caótica y que automáticamente ejerza una fuerza selectiva sobre todos los actores. Para analizar este proceso de Transfer que sufre no sólo la ciudad, sino también los urbanitas, estudiaré la novela en sus tres secciones y en cada una veremos la transformación de los personajes.

En la primera sección, Nueva York constituye un espacio de anonimato para los sujetos que llegan o que nacen. Ellen, aparece convertida en ese bulto amorfo que suele ser un bebe, Jhon Dos Passos la describe como “un hervidero de gusanos”. Lo cual se convertirá también en la primera iconografía de la ciudad, atestada de urbanitas que se retuercen entre las calles, entre el calor y la ofuscación, no deben parecer otra cosa que gusanos. En esta sección se observa cómo los sujetos se plantean en una posición inicial frente a la ciudad que se transforma en metrópoli y de que manera interfiere para hacer que los sujetos cambien y se instauren en un rol o perezcan en el intento.

Ed Thatcher se enmaraña inmediatamente en el rol de ser padre y asume una figura protectora hacia Ellen y Susie. La capacidad creadora del hombre hace que Ed esté lleno de felicidad y gozo, lo cual gira como fortuna y le muestra la verdadera cara de N.Y: pretenciosa y tramposa. En la mente de Ed se vislumbra la figura de una Ellen proyectada hacia la ciudad, pulcra y revestida de atributos morales. Esta utopía se va desvaneciendo a medida que Ellie tiene un contacto directo con la ciudad. Una visita al teatro (propiciada por su padre) fijará sus propósitos: No ser niña, porque las mujeres se quedan en casa y su madre enferma, mientras por fuera hay un teatro que representar. Entonces adopta la figura masculina de acuerdo con la moral que rige la ciudad, es el hombre la figura fuerte. La niña crece sin su madre, lo cual le permite seguir construyendo la psiquis masculina, pues sólo tiene como referencia la imagen de su padre. En este punto el miedo juega un papel importante, pues se apodera de Ellie por las noches, se transforma en un violador que acecha y que se oculta en la calle inmensa. Sin embargo su ansia masculina le permite ocultar los miedos y simular fuerza ante sus compañeritas, pues ella no es una niña sino un chico.

-No hay miedo de que me secuestren a mí,

-Ellen. Eso sólo les pasa a las niñas.

-¿Cuándo yo sea grande podré hablar así a la gente de la calle?

-No, querida, ciertamente que no.

-¿Y si fuera chico podría?

-Creo que podrías.” i

Ed Thatcher depende de la presencia de Susie, pues es ella quien le indica como se debe comportar y que acciones seguir. Con la desaparición de Susie, lo primordial será que Ellie viva con lujos mínimos, que según el imaginario de triunfo, hará que los niños crezcan sanos lejos de los vicios que pululan en las calles. El único deseo firme de Ellen serán sus caprichos. Vivirá basada en su niñez como la situación idílica que le corresponde en la vida, un mero juego sin implicaciones serias. Entonces antes de que acabe su adolescencia y se defina adulta. Ella se expulsa de esta formación por medio del matrimonio, lo cual la convertirá en una mujer antes de que ella pueda saber de verdad lo que es. De nuevo ante la evasión de sus temores y llegará el momento en que esté feliz.

Un gran personaje se construirá en Bud. Huye del interior del país, de un ambiente rural para darse de frente con el cemento y encontrarse con el culto de la imagen, la tortura del hambre. Bud se somete a un cambio físico, con lo cual se queda a mitad de camino, pues en la búsqueda del éxito también cuenta el carácter. Bud no es bien recibido por la ciudad, sólo en una ocasión beberá invitado y gozará de unas caricias también invitadas. Kopperning no sabe como debe enfrenta a Nueva York, por esta razón vivirá en la frontera. Se constituirá como un outsiderii y, como el mejor de los vagabundos, buscará vivienda en el espacio que no pertenece a nadie, o más bien en los sitios de transitoiii. El puente le permitirá conocer la miseria y tendrá un encuentro con personajes que son cómo él, y que ambicionan igual que él un fajo de billetes. Este puente es un espacio de viaje por medio del cual Bud salta a la vida que siempre esperó en busca de alguna mísera transformación.

Emile y Congo son camareros en un barco. Emile por un lado harto de la vida en el mar quiere probar suerte en Nueva York. Congo parece un poco más bohemio pues se queda haciéndole compañía a Emile, lo mismo le da salir en un barco que quedarse en tierra firme. Congo es un personaje que se moverá con rapidez y todo el tiempo encontrará en el viaje una alternativa para refrescar la búsqueda del tan anhelado éxito. Ambos se quedan de camareros, ante lo que se verá que mientras la conducta de Congo opta por la salida de la ciudad Emile prefiere usar el método de la ascensión social, aparece Madame Rigaud, no solo como mujer sino como objeto que se debe alcanzar, una tienda que administrar.

Jimmy Herf llega con su madre a N.Y. Situado en una posición social favorable. Una característica importante en este personaje es que no se ubica en un lugar especifico, es decir, permanece en un sitio de transito representado en el hotel, sin un hogar fijo y únicamente su madre, ella su refugio y su protección. Un niño asustado ante la inmensidad caótica de la ciudad. A causa de la enfermedad de Lily, Jimmy se ve obligado a frecuentar la casa de sus tíos, donde se enfrentará por primera vez ante un rol y será recibido a golpes. Los Merivale quedan a cargo de Jimmy en el momento que muere su madre. Sus tutores pasan a ser su familia, en la cual priman los deberes católicos y la búsqueda del éxito cómo la única manera de ser feliz. La desaparición de Lily es un duro golpe para Jimmy, pues no sólo pierde su punto de conexión al mundo, sino que es arrojado de improviso a la vida social y es acechado por su tío Jeff que busca que la herencia quede en manos de su empresa.

Yo no creo que tengas una noción clara de las cuestiones monetarias… hmm… Un entusiasmo suficiente para ganarte la vida, para tener éxito en este mundo. Mira a tu alrededor… El ahorro y el entusiasmo han hecho de estos hombres lo que son” iv

En el primer round que enfrenta Jimmy se podría decir que sale victorioso en la huída, aunque se muestra sumiso ante las propuestas del tío. Su interior hierve en decepción y melancolía, la única salida es el escape de la ciudad.

El tío Jeff y su oficina se pueden ir al diablo” v

George Baldwin será un personaje fundamental, pues a partir de su necesidad de reconocimiento como abogado, debe sacar provecho del accidente de Gus Mcneil. Lo cual se convertirá en un vórtice que los unirá y construirá sus futuras carreras, el uno como reconocido abogado y el segundo como político corrupto.

George no sólo se encuentra en una situación desesperante a nivel económico, sino que le acosa la imagen de una mujer hermosa, que es representativa en dicho universo de los negocios y la gente de la alta clase. Así interactúa con Nellie, que necesita de ese calor que le brinda George para sentirse mujer dado que Gus esta quebrado quien sabe en cuantos pedazos. Gus Cobra la indemnización, adquiriendo así un nivel social nunca esperado (antes del accidente quería volver a las labores del campo). En este trío, lo fundamental es el poder. Así Nelly podrá fácilmente regresar al lado de su nuevo adinerado esposo.

Esta primera sección se construyen identidades y situaciones básicas para continuar la historia: Ellen se reafirma como niña(o), Jimmy desprecia a N.Y y se hace evidente su anomiavi, Bud fracasa en su proceso de adaptación, Emile se instala cómodamente, Congo peregrino, George y Gus le dan inicio al poder político. Con estos personajes configurados se da paso a la siguiente sección en donde N.Y plantea nuevas situaciones, entrelaza los personajes y exige de nuevo un cambio, mientras atraviesa por una crisis económica y se presenta el inicio de la guerra.

La ciudad ejerce una presión que exige que el urbanita busque una salida de evacuación, una ruta de escape hacia el olvido, la no-conciencia de ese espacio animalizado, necesaria para que el ser humano de un respiro y descanse de su opresión. El licor aparece constante y con presencia fuerte en la vida de los ciudadanos. Necesario a diario para algunos, transformador y revelador para otros.

En está sección hay un capítulo titulado “Fuimos a la feria de los animales”. Donde claramente se muestra como todos los urbanitas entran en un proceso de transformación de acuerdo con el ambiente en que se mueven. Todos los personajes se encuentran reunidos en un bar-restaurante y aparece el licor. En estado de embriaguez el hombre se muestra tal como es; animal celoso y posesivo que defienden su territorio, otros que se esconden y estallan, otros que sencillamente corren por la calles lluviosas clamando una respuesta a esa incógnita llamada vida en N.Y. Una vida animalizada en esa jungla de seres carnívoros que huyen de sus propias vidas, de esa ciudad en caos que no les deja descansar.

Mientras tanto los personajes buscan la felicidad, el éxito o por lo menos un empleo. Ellen aparece como el eje de N.Y con el éxito tremendo que tiene en el teatro, pero en su interior se teje el hartazgo, la llenura de hombres que la rodean y que quieren acceder a ella. Ante tanta oferta adopta su papel masculino y presenta a una mujer liberada. Se divorcia de Jojo, después de haberle puesto un sin fin de cuernos. Ellen interactúa con los personajes y sólo construye relaciones efímeras que se evaporan después de una conversación. Aparece un hombre que llena las expectativas de Ellen: Stan y su incontrolable deseo de embriaguez para escapar, Ellie encuentra en él a un niño del cual debería cuidar. Stan vuelca a Ellen en la desesperación y la sume en el abandono luego de que aparece casado para enfrentar la muerte.

las dos mujeres lo empujaron al cuarto de baño. Él se desplomó flácido, en la bañera, y se quedo dormido con los pies en el aire y la cabeza sobre los grifos. Milly chasqueaba la lengua rápidamente.

-Es como un bebé que tiene sueño cuando se pone así-murmuró Ellen con ternura”vii

Sin este único deseo de poseer a Stan, Ellie sufre la anomia. La ciudad le hace una mueca, pues el éxito, lo único que regala es el constante acoso de los pretendientes, que desean atar una cadena a su cuello. Finalmente esa pequeña broma que le juega Stan al dejarla preñada, en tal situación la única salida es la muerte de nonato.

Jimmy inicia su carrera de periodista y se encuentra un poco centrado económicamente. Aunque su sensación de ciudad aun presenta un panorama desolado, de transiciones y caminatas en la calle bajo la lluvia. Ellen se muestra ante él cómo la posibilidad, el encanto femenino. Más tarde se encontrará con Joe Harland (Tío) y podrá contemplar cómo es que se juegan los roles en N.Y, pues si un día se despierta en la opulencia, al día siguiente se puede estar durmiendo bajo un puente. Otra persona que influye en la vida de Jimmy es Stan, pues le presenta un mundo inconstante, lleno de necesidades que la ciudad no puede suplir y ante la cual lo mejor es el olvido y enfrentarse luego con la resaca. Ante la guerra, para Jimmy se abre una alternativa de escape de la ciudad, buscar por fuera de ese nido de ardillas que corren despavoridas, ese hervidero de gusanos, ese sentirse mosca que se asea únicamente para enfrentarse a la muerte.

Baldwin se convierte en uno de los abogados más prestigiosos de N.Y y permanece aliado con Gus Mcneil, quien en la opulencia bajo las embestiduras públicas se convierte en un corrupto que puede solucionar cualquier problema de poder que se presente en Nueva York. Pues en sus manos tiene la formula “votantes” para seguir con el mando del bastón de oro. George aunque también con el dinero y la posición social en las manos, lo único que le hace falta es la ambición de una mujer hermosa que ya no puede fijar en la regordeta de Nelly y tampoco Ellen satisface las peticiones de George, pues su espíritu libre o más bien indeciso opta por rechazar las cadenas de oro.

Stan juega un papel similar al de Bud Kopperning, pues aunque no es un vagabundo. Vive como ser fronterizo, siempre perdido en las calles bajo el efecto del licor. Despreciando pero aprovechando la aristocracia. Un ser liminal que va y juega siempre al olvido. Rehuyendo del éxito y buscando amores esporádicos. Stan como buen representante del outsider, permanece en la calle, más que en su propia casa que en ningún momento es mostrada; anda en los bares, en los restaurantes y si desea dormir busca la casa de Jimmy. El hogar de Stan está figurado en su automóvil que siempre lo transporta de un lugar y de una situación a otra. Finalmente aparece casado y tratando de formar un hogar con una chica que probablemente no conoce. Stan es dominado por el movimiento, la no adaptación termina por expulsarlo y le regala la muerte.

Abandonando la segunda sección vemos que los urbanitas han interactuado entre ellos generando situaciones que determinarán el proceso de la ciudad que está naciendo y que se enfrenta con los sujetos que la habitan. Los trastoca y les indica que deben cambiar, los enfrenta y les dice: aquí vives y así es como se vive. En la tercera sección se revela que la primera guerra mundial terminó y lo que se muestra es el cuadro que vive Nueva York, de cómo sus personajes son tocados y transformados. En esta última parte se puede ver la carga que pesa sobre los ciudadanos, como un caos que anuncia el apocalipsis. Encarcelados por esa ciudad que ya no es la misma que dejaron hace años, esa ciudad que los recibe imposible. El escape, el licor es prohibido.

En este entorno de prohibición aparece de nuevo Congo Jake ser liminal que habita en el puerto, esa frontera que le facilitará el contrabando. Intercambiar, no sólo licor, sino también de roles y así se constituirá Congo como un personaje que alcanza un estado de confort, eleva su estatus social. Entonces se hace entendible la dualidad triunfo fracaso. Pues mientras que Congo, asciende. Jimmy Herf se inclina hacia la nada, en un estatus de asalariado y abandonado. La vida forajida de Congo se convierte en ejemplo de satisfacción o por lo menos de vida interesante. Incluso Jimmy, mientras cuenta el espectáculo de cómo llega el contrabando por medio de su amigo, se atribuye algunos hechos que él en realidad no había realizado, se atribuye un carácter heroico, sabiendo a ciencia cierta que él es el anti-héroe neoyorkino.

Oh, yo andaba por allí, cuidando de no meterme el peligro. No podía distinguir los de un bando de los del otro…Todo estaba oscuro y húmedo…Aquello era un lío… Al final saqué a mi amigo el bootlegger de la refriega cuando le rompieron la pierna…La pierna de palo.

Todo el mundo gritó. Roy llenó otra vez de ginebra el vaso de Jimmy.

-¡oh, Jimmy-arrullo Alice-, que vida más emocionante!”viii

Jimmy regresa a N.Y, no por volver a la ciudad, sino por Ellen y su hijo. El personaje de Jimmy se ve cada vez más nihilizadoix, pues necesita fingir que le agrada la idea del regreso. Pero se siente fracasado por haber regresado. Lo único que hace es vagar por la calles buscando borrachera, transformándose en las avenida y viviendo aventurillas en el puerto. Se niega al trabajo en un principio, pero no puede dejar que Ellen lleve toda la obligación. Finalmente Ellen lo abandona, y él se va directo a la nada, admite la derrota por las calles de Nueva York y parte hacia cualquier lugar.

Ellie es una niña que sabe jugar, sabe que es caprichosa y que siempre va a estar papí allí para cumplir sus deseos, sus exigencias, atender sus banalidades. Todos los hombres son manipulados por Ellen. Sin ningún problema ella decide regresar de Europa. El éxito la recibe de nuevo con los brazos abiertos y le sobran las ofertas de empleo. Ellen podría metaforizarse con la ciudad, sin embargo yo prefiero llamarlo como una relación de madre e hija, Ellen es la chica preferida de la ciudad, que tiene las puertas siempre abiertas, sin embargo no son hijos eternos y por lo tanto hay varios, Ellen está a punto de ser reemplazada por la ineluctable mano del tiempo. George Baldwin la seduce con lujos. Ellen abandona a Jimmy, aburrida de la literatura y de las ideas izquierdistas. La ciudad aunque su madre, no puede llenar la idea de amor de Ellen, ni tampoco podrá hacerlo ningún hombre que pretenda hacerse su dueño.

-Yo creo que no amo a nadie por mucho tiempo, a menos que estén muertos… Soy una criatura imposible. ¿Para qué hablar de ello?”x

Ellen decide quedarse con la vida lujosa que le ofrece Baldwin, si igual será una vida sin amor mejor que sea bien vivida. George Baldwin alojara su tristeza y su vejez en Ellie aunque ella no le quiera, pues su deseo solo es tener un regazo de mujer elegante y hermosa en el que se pueda refugiar. La vejez acometerá con Ellen y la entregará en brazos de un hombre que la hará ver más joven.

La guerra marcará fuertemente una gran parte de la ciudad, y marginará a los veteranos de guerra, que fueron héroes de guerra, pero allá en ese continente alejado. La ciudad es otro espacio que les exigirá nuevas batallas. Por un lado Joe o`Keefe se pone al liderazgo de un movimiento de veteranos que peleará por obtener una pensión que les permita vivir placenteramente. Lo cual será aprovechado por Gus y les prometerá apoyo a los veteranos para conseguir votantes y lograr poner a su esbirro en el poder. Gus se ve seriamente contrariado, pues su socio de cabecera George, ha decidido voltearle la espalda y lanzarse al gobierno con otro partido político.

Los veteranos son rechazados de todos los lugares, bien porque no saben hacer nada o porque los ciudadanos temen meter un asesino en su negocio. Así llegamos a Dusch, quien será apaleado por N.Y; se le negará el trabajo y será expulsado de su casa. Acompañado de Francie recorrerá las calles, la ribera del río y transitara el puente. Todo el rechazo que da Nueva York a Dusch lo traerá de nuevo con la idea de regresar al ejército, pues allí por lo menos se come y se duerme. La frustración de Dusch y Francie se transforma en delincuencia pues será este el único medio con el que pueda obtener dinero. La ciudad no cesa y, finalmente logra excluirlos del ámbito social y los recluye en la cárcel.

Pero no todos los veteranos son desdichados. James Merivale representa el rol de militar perfecto que logra alcanzar el rango de capitán durante la guerra. Encuentra una Nueva York de puertas abiertas en cuanto al plano laboral y su familia lo recibe como el nuevo hombre de la casa. Pero esta responsabilidad pesará en demasía sobre los hombros de James y la ciudad se burlara de él, pues su necesidad de ascenso permitirá que la honra de su hermana sea vejada y con ella la reputación de su familia. Su integridad se desmorona, pues pierde autoridad ante él mismo. La ciudad le proporciona una victoria pero al mismo tiempo le da la derrota.

La novela Manhattan transfer muestra con detalle, cómo una metrópoli y su vida acelerada, marca a todos los personajes con un aspecto sombrío y desolador, la derrota de la unidad completa, es decir de la ciudad. A excepción de Congo que al parecer logra escapar de ese territorio salvaje y refugiarse en la tierra de nadie, donde la ciudad se corta, se transmuta y fluctúa. Es el sitio donde el monstruo del umbralxi puede hacer de las suyas.

Bibliografía

  1. DELGADO RUÍZ, Manuel. El animal público. España editorial anagrama 1999.

  2. DOS PASSOS, Jhon. Manhattan transfer. Circulo de lectores.

iDos passos, John. Manhattan Transfer. Página 93

iiDelgado Manuel. El animal público. Página 111

iiiDelgado Manuel. Op cit. Página 104-105

ivDos passos, John. Op cit. Página 155

vDos passos, John. Op cit. Página 157

viDelgado Manuel. Op cit. Página 91

viiDos passos, John. Op cit. Página 255

viiiDos passos, John. Op cit. Página 381-382

ixDelgado Manuel. Op cit. Página 95

xDos passos, John. Op cit. Página 405

xiDelgado Manuel. Op cit. Página 105

Gustavo Adolfo Palacios. UNIVERSIDAD DEL VALLE

MANHATTAN TRANSFER de JOHN RODRIGO DOS PASSOS

Bienvenidos lectores y estudiosos de la obra MANHATTAN TRANSFER de John Dos Passos. El material que circula en español en la red, es muy poco o muy pobre. Es nuestro objetivo, incorporar aquí, comentarios, análisis o reflexiones diversas sobre la gran novela urbana de New York.